
Ayer falleció Heath Ledger. El hecho ha conmovido a los Estados Unidos y a Australia, de donde el actor era nativo.
Entre nos, su fama se limitaba al escozor que impuso su actuación –excelente- en “Brockeback Mountain”; lo habíamos visto muy simpático también en “Corazón de Caballero” y afectado en su breve intervención en “Cambio de Vida” –la de Halle Berry, la película del sofá -)
Lo que nos ocupa refiere básicamente a lo que aún no ha sucedido: el estreno de “The Dark Knight” –a ocurrir en nuestro medio, el 17 de julio-. En Ledger recayó el rol del Guasón –“the Joker”-; su participación en el rodaje había terminado, como aparentemente, toda la fotografía de la película, hoy en estado de post-producción.
La estrategia de la Warner, productora del film, fue basar su campaña en la figura del villano del film; así los principales posters –ver arriba- y un juego de engaños y premios que se instaló en la red durante algunos meses, a partir de septiembre de 2007, en el sitio http://www.whysoserious.com/.
Con la muerte de Ledger, se plantean una serie de interrogantes sobre la campaña a seguir hasta el estreno de la película: ¿aguantará el cinéfilo que la promoción se sostenga en la figura de un actor que sabe muerto?; ¿será la película objeto de culto o merecerá el rechazo?. Los ejecutivos del estudio se han manifestado “devastados” con la noticia.
Las de Batman no son películas comunes; el apoyo se sostiene en el fanatismo sobre el héroe, en los millones de seguidores que bucean en la red por detalles y que corren hasta por el día a día de filmación. La identificación actor/personaje es poderosa.
Lo que se viene será novedoso; el éxito o fracaso del film dependerá menos de sus virtudes sino del ánimo con que sea recibida. Y si bien la situación es –será- excepcional, impondrá un antecedente significativo para la industria.
Entre nos, su fama se limitaba al escozor que impuso su actuación –excelente- en “Brockeback Mountain”; lo habíamos visto muy simpático también en “Corazón de Caballero” y afectado en su breve intervención en “Cambio de Vida” –la de Halle Berry, la película del sofá -)
Lo que nos ocupa refiere básicamente a lo que aún no ha sucedido: el estreno de “The Dark Knight” –a ocurrir en nuestro medio, el 17 de julio-. En Ledger recayó el rol del Guasón –“the Joker”-; su participación en el rodaje había terminado, como aparentemente, toda la fotografía de la película, hoy en estado de post-producción.
La estrategia de la Warner, productora del film, fue basar su campaña en la figura del villano del film; así los principales posters –ver arriba- y un juego de engaños y premios que se instaló en la red durante algunos meses, a partir de septiembre de 2007, en el sitio http://www.whysoserious.com/.
Con la muerte de Ledger, se plantean una serie de interrogantes sobre la campaña a seguir hasta el estreno de la película: ¿aguantará el cinéfilo que la promoción se sostenga en la figura de un actor que sabe muerto?; ¿será la película objeto de culto o merecerá el rechazo?. Los ejecutivos del estudio se han manifestado “devastados” con la noticia.
Las de Batman no son películas comunes; el apoyo se sostiene en el fanatismo sobre el héroe, en los millones de seguidores que bucean en la red por detalles y que corren hasta por el día a día de filmación. La identificación actor/personaje es poderosa.
Lo que se viene será novedoso; el éxito o fracaso del film dependerá menos de sus virtudes sino del ánimo con que sea recibida. Y si bien la situación es –será- excepcional, impondrá un antecedente significativo para la industria.